La tienda liderada por Franco Parisi se reunió con representantes de ambos bloques políticos, dado que su bancada aparece como la llave para lograr mayorías. Esta tarde, sin embargo, el partido desistió de continuar los diálogos con la derecha y apunta a llegar a un consenso con las fuerzas progresistas. En la UDI, en todo caso, aseguraron que los diálogos están congelados y que se retomarán en la mitad de febrero.
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Durante esta jornada, la bancada de diputados electos del Partido de la Gente (PDG) fue requerida tanto por parlamentarios del oficialismo como de la oposición. El objetivo de ambos bloques era uno: convencerlos de sumarse a un acuerdo administrativo que permita asegurar la presidencia de la Cámara de Diputados en el próximo periodo legislativo, que comienza el 11 de marzo.
Tras las elecciones parlamentarias, el PDG logró elegir a 14 diputados, convirtiéndose en un sector clave para la conformación de mayorías. Ninguno de los dos bloques cuenta por sí solo con los 78 votos necesarios para elegir a la próxima directiva de la Cámara: la derecha suma 76 respaldos y la izquierda, 65.
Por lo mismo, ambos sectores agendaron reuniones durante la jornada con el PDG para intentar persuadirlo y alcanzar la mayoría parlamentaria que les permita instalar una directiva afín. La presidencia de la Cámara es un cargo relevante, dado que quien la ejerce puede influir en los tiempos y en la priorización de la agenda legislativa, lo que podría incidir en el curso de las iniciativas del gobierno entrante.
En primer término, los futuros diputados del PDG se reunieron con la derecha, que será el próximo oficialismo. Sin embargo, las conversaciones no prosperaron. Según testigos de la instancia, el PDG puso como condición inicial liderar la testera durante el primer año de gobierno, exigencia que la derecha no estuvo dispuesta a aceptar.
Desde la colectividad comentan que esa era una condición básica para iniciar cualquier negociación, por lo que, al no haber acuerdo ni disposición de avanzar en esa dirección, no existió mayor interés en continuar las conversaciones.
El gallito de la izquierda y la derecha por el PDG
Pasadas las 12:30 horas fue el turno del actual oficialismo, con el que —según relatan testigos— hubo una mejor recepción. A diferencia de la derecha, el oficialismo no puso condiciones de entrada para iniciar el diálogo. Desde ese sector señalan que buscan mostrarse “generosos” y apelar a “la naturaleza opositora del Partido de la Gente”.
Juan Marcelo Valenzuela, diputado electo del PDG y participante de las negociaciones, señaló a The Clinic que “nos bajamos de la mesa con la derecha y con la izquierda iniciamos conversaciones para explorar opciones”.
Con todo, al interior del partido aclaran que este acercamiento no implica una inclinación política definida ni puede interpretarse como un adelanto de cómo se comportará su bancada en futuras votaciones en el Congreso.
Además descartan que esta distancia estuviese motivada por el episodio que enfrentó a la UDI y al PDG luego de que la tienda gremialista anunciara erróneamente que el diputado Felipe Donoso habría ganado en el distrito 17 en desmedro del PDG Guillermo Valdés luego de una solicitud de recuento de votos.
Según indican desde la tienda, el interés del PDG es entregar estabilidad a la Cámara y, al no estar comprometidos ni con el oficialismo ni con la oposición, se consideran una alternativa que podría ofrecer mayores garantías en ese sentido.
Por ahora, señalan estas fuentes, las conversaciones se mantienen abiertas con el actual oficialismo y no existe nada definido.
En paralelo, la derecha estaría buscando eventuales descolgados que le permitan alcanzar los dos votos que le faltan. De acuerdo con fuentes del Parlamento, los ojos del futuro oficialismo estarían puestos en los diputados Jaime Mulet y René Alinco. Sin embargo, tras el acercamiento del PDG con la izquierda, esos parlamentarios tendrían menos incentivos para descolgarse.
UDI asegura que las conversaciones están “congeladas”
A diferencia de lo que señala el PDG, el presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, indicó que no fueron ellos quienes se bajaron de la mesa, sino que “hemos decidido congelar las conversaciones porque no estaban tomando un buen rumbo”
Con ello, el parlamentario aseguró que el 15 de febrero la UDI “va a estar dispuesta a retomar esas conversaciones y a formar una gran mayoría y darle sustento en el Congreso al gobierno del presidente Kast”.
Puesto que para el gremialista, más allá del acuerdo, la clave está en formar un bloque amplio que le permita a la agenda de Kast avanzar en el Congreso.
Fuente: The Clinic